Sean Sherman en Ciudad de México y el diálogo profundo con La Dieta de la Milpa
A principios de enero, la Ciudad de México recibió a Sean Sherman —conocido como @the_sioux_chef— una de las voces más potentes y necesarias de la gastronomía contemporánea. Su libro Turtle Island: Foods and Traditions of the Indigenous Peoples of North America no es solo un recetario: es un acto de memoria, una propuesta política y una hoja de ruta para reconectar la alimentación con el territorio, la cultura y la salud. Desde La Combi Rosa, su visita no nos resulta anecdótica ni “de agenda foodie”: la leemos como un momento profundamente simbólico y urgente.
Turtle Island —nombre con el que muchos pueblos originarios de Norteamérica se refieren al continente— parte de una idea radicalmente simple: volver a cocinar desde lo que el territorio ofrece, sin ingredientes coloniales ni ultraprocesados. Sherman elimina deliberadamente lácteos, trigo refinado, azúcar industrial y productos altamente procesados, no como una moda nutricional, sino como una forma de descolonización de la cocina y restauración de salud colectiva.
¿Por qué importa que esté en México?
Porque México —y particularmente el centro del país— es también territorio indígena vivo, atravesado por tensiones similares: pérdida de biodiversidad, ruptura con saberes alimentarios tradicionales, dependencia de sistemas industriales y una narrativa de “progreso” que ha desplazado prácticas milenarias profundamente nutritivas y sostenibles. Que Sean Sherman camine, cocine y dialogue en la Ciudad de México abre un espejo incómodo pero fértil: ¿qué hemos olvidado de nuestra propia cocina originaria?
Aquí es donde el diálogo con La Dieta de la Milpa se vuelve evidente.
La Dieta de la Milpa: nuestro Turtle Island
Desde La Combi Rosa entendemos La Dieta de la Milpa no como una dieta restrictiva, sino como un sistema alimentario integral: maíz, frijol, quelites, calabaza, chile, cacao, semillas, fermentos, agua y tiempo. Es una lógica de interdependencia entre cultivos, personas y territorio. Exactamente lo que Sherman defiende desde los pueblos originarios del norte del continente.
Ambas propuestas comparten principios profundos:
Cocinar desde el territorio, no desde el supermercado.
Honrar la biodiversidad local como base de la salud humana.
Entender la alimentación como cultura, política y ecología, no solo como nutrición.
Recuperar el gozo de comer bien, sin culpa ni dogma, pero con conciencia.
Cuando Sherman habla de “Indigenous Foodways”, nos recuerda que no se trata de volver al pasado por nostalgia, sino de usar el conocimiento ancestral para diseñar futuros posibles. En La Combi Rosa insistimos en lo mismo: la Milpa no es folclor, es innovación profunda.
Más que gastronomía: un pensamiento ecosistémico
La relevancia de Turtle Island —y de la visita de Sean Sherman— está en que nos obliga a ampliar la conversación. No es solo qué comemos, sino desde dónde pensamos la comida. En tiempos de crisis climática, enfermedades metabólicas y sistemas alimentarios frágiles, las respuestas no vendrán únicamente de la tecnología o la industria, sino de escuchar a quienes nunca dejaron de observar la tierra.
Que este encuentro ocurra en México no es casualidad: somos uno de los pocos países donde la cocina indígena sigue viva, aunque muchas veces invisibilizada o precarizada. El reto —y la oportunidad— está en volver a mirarla con respeto, rigor y alegría.
Desde La Combi Rosa celebramos este cruce de caminos. Turtle Island dialoga con la Milpa, el norte con el sur, la memoria con el futuro. Y nos recuerda algo esencial: cuidar lo que comemos es cuidar quiénes somos y el mundo que habitamos.


